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LA NATURALEZA DEL MAL

Ariell Chris

Existirían en nuestro Sistema de Mundos dos clases de Mal:

Primero: El Pilar Negro Boaz, la Columna izquierda del Árbol de la Vida. El erróneamente llamado “mal” por los desconocedores de las Leyes de la Naturaleza , que no sería en realidad otra cosa que la retribución Kármica a nuestros actos ignorantes y contrarios al Orden Divino, portadores de experiencias vinculadas con el dolor. Esta Fuerza compensatoria radicaría en la Columna del Rigor, La temida Columna Negra del Templo de Salomón, encabezada por el sephirah Binah, cuyo chakra planetario sería la esfera de Saturno: el Maestro del Karma. Los Dioses Oscuros establecerían su asiento en este Pilar acuoso, que rige la fuerza involutiva que lleva a las almas aprisionadas a encarnar constantemente y también el de destruir toda forma y existencia que ya ha cumplido su función. Sandalphon, el Arcángel Oscuro de la Tradición Hermética se encargaría en Malkuth (el mundo físico) de hacer cumplir su inexorable la Ley.

Segundo: Las Qliphoth. Este sería el origen del “Verdadero Mal” y los reales causantes que el hombre desee transgredir al Orden Divino, encadenándose entonces a sí mismo a la encarnación y al dolor por mediación del Pilar del Rigor. Estos Seres serían los elementos residuales de la Creación llamados “demonios” cuyo lugar de desenvolvimiento se encuentra en el Árbol Invertido, donde reina el Caos y el tiempo transcurre al “revés” (retroceso de la consciencia). Este sería el espacio de antimateria cuyo Soles oscuros inversos no serían otra cosa que los agujeros negros, desintegradores de materia de este lado de la Creación.

Estas inteligencias se mueven entre los “Túneles de Set” o los canales inversos de los Senderos Brillantes, y logran exteriorizarse y llegar hasta nuestro mundo por medio del Gran Río Infernal de Daath (la sephirah que no es sephirah…curioso, si continuamos con su asociación a Plutón, el planeta que ahora no es planeta) fruto de la fractura celeste en el momento de la “Caída”. Es por ello que esta esfera (y en general también, todos los cuerpos del Cinturón Kuiper, forjadores de los Arquetipos Primigenios) sea la puerta de salida de las Qliphoth hacia la “Conciencia Diurna”. Es por ello nuestra asociación recurrente entre la esfera de Plutón y la Sombra Arquetípica.

Interesante también sería de remarcar, que para que el Alma pueda Liberarse de Nuestro Sistema de Mundos deba atravesar este Portal Temible, gobernado por el demonio “Choronzón”. El mito Solar del Tercer Grado Masónico “Hiram Abiff” en realidad, trataría de este Misterio; la Muerte, el descenso al Averno y su encuentro con Tubal Caín, el Maestro del Fuego que le revela sus Secretos; así como el Descenso del Krestos a los Infiernos antes de Ascender a los Cielos y liberar a Sophia del Rapto de los Arcontes planetarios, según nos cuenta el Pistis Sophia, Libro Sagrado de los antiguos Gnósticos.